Método
¿Cómo saber si su sitio web es accesible en 5 minutos?
Cinco comprobaciones sencillas permiten detectar rápidamente barreras de accesibilidad en una página web. No demuestran que cumpla la normativa, pero ofrecen un primer diagnóstico antes de realizar un análisis automatizado y una auditoría manual.

La respuesta breve
Para saber si su sitio web es accesible, recórralo con el teclado, amplíelo al 200 %, desactive las imágenes, observe los contrastes y revise los textos de los enlaces. Estas comprobaciones revelan obstáculos frecuentes sin necesidad de instalar nada. Sin embargo, solo abarcan una parte de los criterios WCAG y RGAA. Complételas con un análisis automatizado y, después, con pruebas manuales que incluyan tecnologías de asistencia.
Este control rápido puede realizarse en una página importante de su sitio web, por ejemplo, la página de inicio, un formulario de contacto, una página de inicio de sesión o una etapa del proceso de compra. Elija preferentemente una página representativa que contenga varios tipos de componentes: navegación, botones, campos, imágenes, enlaces y contenidos estructurados. En cinco minutos, el objetivo no es elaborar una lista exhaustiva de los defectos, sino identificar los obstáculos más evidentes y determinar si es necesario realizar un análisis exhaustivo.
Un resultado aparentemente satisfactorio no significa que la página sea conforme. Por el contrario, un solo bloqueo importante, como un menú que no puede utilizarse con el teclado o un formulario imposible de comprender, basta para justificar una corrección prioritaria. La accesibilidad debe evaluarse en recorridos completos y dentro de su contexto, no únicamente a partir del aspecto general de una página.
Cinco pruebas que puede realizar en cinco minutos
- Utilice Tab y Mayús más Tab para recorrer los elementos interactivos. Empiece en la parte superior de la página y compruebe si puede acceder a los enlaces, botones, menús y campos de formulario sin utilizar el ratón. Verifique que un indicador visual muestre siempre qué elemento tiene el foco y que el orden de navegación siga siendo lógico.
- Amplíe la página al 200 % y compruebe que el contenido siga siendo legible. El texto no debe desaparecer, superponerse a otros elementos ni requerir manipulaciones complejas. Las funciones principales deben seguir disponibles, aunque la disposición de la página se adapte al ancho reducido.
- Desactive las imágenes y busque la información que haya dejado de estar disponible. Una imagen informativa debe contar con una alternativa pertinente o estar acompañada de un contenido equivalente. Una imagen puramente decorativa no debe añadir ruido innecesario para las personas que utilizan un lector de pantalla.
- Identifique los textos que resulten manifiestamente difíciles de distinguir de su fondo. Examine especialmente los textos pequeños, los contenidos de color gris claro, los botones, los mensajes de error y los elementos mostrados al pasar el puntero o al recibir el foco. Un contraste insuficiente puede hacer que una información sea ilegible pese a que el resto del diseño sea correcto.
- Lea los enlaces fuera de contexto y compruebe que su destino siga siendo comprensible. Textos como «haga clic aquí», «más información» o «seguir leyendo» resultan ambiguos cuando se repiten. Prefiera formulaciones que indiquen claramente la página, el documento o la acción correspondientes.
Dedique aproximadamente un minuto a cada prueba y anote de inmediato los obstáculos observados. Para obtener un resultado más útil, describa cada problema indicando la página correspondiente, el elemento afectado y el efecto producido. Por ejemplo: «No se puede acceder al botón para abrir el menú con la tecla Tab en un dispositivo móvil» resulta más útil que «El teclado funciona mal».
Si durante la prueba se abre una ventana modal, un aviso de consentimiento o un menú, compruebe también que pueda cerrarlo con el teclado y reanudar su recorrido. El foco no debe desaparecer ni quedar bloqueado detrás de un contenido superpuesto. Estos componentes son frecuentes y pueden impedir el acceso a toda la página.
Lo que puede revelar cada comprobación
| Prueba | Obstáculos detectables |
|---|---|
| Teclado | Elemento inaccesible, orden incoherente, foco invisible |
| Zoom | Texto truncado, superposición, desplazamiento molesto |
| Imágenes | Información transmitida únicamente mediante una imagen |
| Contrastes | Texto o componente visualmente difícil de distinguir |
| Enlaces | Texto vago, repetitivo o incomprensible fuera de contexto |
La prueba con teclado suele revelar problemas que permanecen invisibles al utilizar el ratón. Un componente puede parecer perfectamente funcional y, al mismo tiempo, depender de una interacción no disponible mediante el teclado. La ausencia de foco o un foco demasiado discreto también genera una dificultad importante: el usuario puede activar los elementos, pero no sabe dónde se encuentra dentro de la página.
El zoom permite observar la capacidad del diseño de página para adaptarse. Al 200 %, un menú puede cubrir el texto, un botón puede quedar fuera de la pantalla o una columna puede resultar imposible de consultar. El desplazamiento horizontal no siempre está prohibido, especialmente en determinados contenidos complejos, pero no debería ser necesario para leer cada línea de un texto corriente.
Desactivar las imágenes ayuda a detectar la información exclusivamente visual. Puede tratarse de un gráfico, una fotografía útil, un icono utilizado como botón o una imagen que contiene texto. La alternativa esperada depende de la función de la imagen en su contexto: una simple descripción literal no siempre es suficiente.
El examen visual de los contrastes constituye únicamente una alerta inicial. Una medición fiable requiere una herramienta capaz de comparar con precisión los colores del texto, del fondo y de los componentes. También deben tenerse en cuenta los distintos estados de un elemento, por ejemplo, en estado normal, al pasar el puntero, al recibir el foco, cuando está seleccionado o cuando se muestra un error.
Por último, la lectura de los enlaces fuera de contexto permite evaluar rápidamente su claridad. Las personas que navegan mediante tecnologías de asistencia pueden consultar una lista de enlaces separada del contenido circundante. Por tanto, el texto de cada enlace debe seguir siendo suficientemente explícito, evitando al mismo tiempo formulaciones innecesariamente largas o repetitivas.
Lo que estas pruebas no demuestran
Una página utilizable con el teclado aún puede presentar una estructura de encabezados incorrecta, formularios mal etiquetados o mensajes de error inservibles. Un texto alternativo presente también puede ser inútil, redundante o inadecuado para el contexto.
Por tanto, estas pruebas constituyen un cribado, no una prueba completa de conformidad con RGAA o WCAG. No sustituyen ni el examen del código ni el uso real con diferentes tecnologías de asistencia.
La comprobación rápida tampoco permite verificar correctamente la presentación de los contenidos mediante un lector de pantalla, el nombre accesible de los componentes, la pertinencia de los roles ni el anuncio de los cambios dinámicos. Una interfaz puede recorrerse visualmente con el teclado y seguir siendo incomprensible cuando se presenta mediante voz.
Tampoco abarca todos los contenidos multimedia. Un vídeo puede requerir subtítulos, una transcripción o una audiodescripción, según su contenido. Un archivo descargable, como un documento PDF, también debe examinarse por separado: la accesibilidad de la página que ofrece la descarga no garantiza la del documento.
Los resultados obtenidos en una sola página no pueden generalizarse automáticamente a todo el sitio. Distintas plantillas de páginas, componentes o recorridos pueden presentar sus propios obstáculos. Para evaluar un servicio, es necesario constituir una muestra representativa que incluya las páginas estructurales, los contenidos frecuentes y los pasos indispensables para el usuario.
El siguiente paso: el análisis automatizado
Un análisis automatizado examina de forma reproducible las reglas que pueden verificarse técnicamente: atributos ausentes, relaciones estructurales no válidas, contrastes calculables o errores de marcado. Inclaria permite analizar gratuitamente una página en un navegador real y priorizar los hallazgos según su gravedad.
La automatización no puede decidir por sí sola si un texto alternativo describe correctamente una imagen, si el orden de lectura es lógico o si una instrucción es comprensible. Por tanto, ningún resultado automático basta para declarar que un sitio cumple la normativa.
Después de las cinco comprobaciones rápidas, el análisis automatizado ayuda a transformar una impresión en hallazgos más estructurados. Puede detectar varias apariciones de un mismo problema y proporcionar indicaciones técnicas útiles al equipo encargado de las correcciones. Esta reproducibilidad también permite repetir el análisis después de una modificación para comprobar si han desaparecido los errores detectables automáticamente.
Los resultados deben interpretarse con criterio. Algunas alertas requieren una validación humana, mientras que la ausencia de errores no implica la ausencia de obstáculos. Una herramienta no siempre conoce la intención del contenido ni el recorrido real del usuario. Puede confirmar que existe un atributo sin evaluar correctamente su pertinencia.
Para priorizar las correcciones, comience por los problemas que bloquean una acción esencial, afectan a numerosas páginas o están relacionados con componentes reutilizados en todo el sitio. Corregir un defecto en un menú, un formulario compartido o una plantilla común puede mejorar simultáneamente varios recorridos. A continuación, documente los resultados para realizar un seguimiento de las regresiones y las correcciones a lo largo del tiempo.
Por qué terminar con una auditoría manual
La auditoría manual verifica los criterios que exigen juicio, contexto y recorridos completos. Abarca especialmente la coherencia de la navegación, la lectura mediante un lector de pantalla, los formularios, las ventanas modales y los cambios dinámicos.
Para los servicios sujetos a la European Accessibility Act desde el 28 de junio de 2025, el análisis debe contrastarse con el ámbito jurídico aplicable. Este contenido es informativo y no constituye asesoramiento jurídico; un abogado puede examinar un caso particular.
El auditor selecciona una muestra representativa del sitio, examina los criterios aplicables y documenta con precisión los resultados. No se limita a detectar errores aislados: verifica si el usuario puede comprender la interfaz, orientarse, corregir sus errores y realizar las acciones previstas sin encontrar bloqueos.
Las pruebas con tecnologías de asistencia aportan una comprensión que el mero examen visual no proporciona. Permiten, en particular, escuchar el orden de lectura, el nombre anunciado para los botones, la estructura de los encabezados y la información comunicada durante una validación o un fallo. Según el servicio evaluado, pueden ser necesarios varios entornos.
La auditoría debe dar lugar a correcciones aplicables. Conviene que cada hallazgo precise el elemento afectado, el problema encontrado, su impacto y una posible solución. Una vez realizadas las modificaciones, una verificación específica confirma que corrigen efectivamente el obstáculo sin crear regresiones.
Por tanto, la comprobación en cinco minutos sigue siendo un excelente punto de partida. Sensibiliza a los equipos, permite identificar rápidamente los bloqueos y ayuda a decidir los pasos siguientes. Sin embargo, para determinar un nivel de conformidad, publicar una declaración o garantizar un recorrido esencial, es necesario apoyarse en un método de auditoría adecuado y en pruebas verificables.
Preguntas frecuentes
¿Una prueba gratuita basta para saber si mi sitio web cumple la normativa?
No. Detecta determinados fallos técnicos, pero varios criterios requieren una verificación humana. El cumplimiento debe evaluarse a partir de una muestra representativa, con un método adecuado y controles que también abarquen el contexto, los contenidos y los recorridos de navegación.
¿Se puede probar un sitio web sin instalar ningún programa?
Sí. El teclado, el zoom del navegador y el examen visual permiten realizar un primer control inmediato. Después, las herramientas integradas en el navegador pueden complementar esta detección, sin sustituir una auditoría manual.
¿Un sitio web accesible debe funcionar únicamente con el teclado?
Las funciones interactivas deben poder utilizarse con el teclado cuando no dependan intrínsecamente de un dispositivo concreto. El foco también debe permanecer visible y seguir un orden coherente. En particular, el usuario debe poder abrir, utilizar y cerrar los menús, las ventanas modales y otros componentes interactivos sin quedar bloqueado.
¿Qué diferencia hay entre un análisis automatizado y una auditoría de accesibilidad?
El análisis automatizado aplica de forma automática reglas que pueden comprobarse mediante programas informáticos. La auditoría añade controles manuales, contexto y recorridos con tecnologías de asistencia. También verifica la pertinencia de los contenidos, la coherencia de la experiencia y los criterios que una herramienta no puede determinar por sí sola.
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